miércoles, 25 de noviembre de 2009

EL MIRADOR DE LAS DOS MARINAS













BERNIA

Participantes: Vicente, José Ramón, Julián y Lourdes.

Día: 21/11/2009

Duración: 7 horas y cuarto.

La ruta comienza en las afueras de Altea, en Ca Pere. Subimos recorriendo un bonito barranco que están arreglando con mucho gusto, pasando por un refugio y siguiendo dirección a un depósito de agua. A pocos metros encontramos la Font Runar, abriendo la puerta se puede beber agua, y a los pocos metros nos encontramos la señal que da la vuelta circundando toda la sierra. Todo ello acompañado con el ruido de las escopetas de los cazadores de la zona. Tomamos el camino de la izquierda para acceder enseguida al Fuerte de Bernia, con su fuente un poco más abajo. El día es espectacular, con mares de nubes que suben, se desplazan y que apenas dejan ver las cimas del Puig Campana, Ponoch, Aitana…. Una auténtico paraíso de montaña con la cresta de Bernia esperando nuestra llegada. El primer tramo de la subida no tiene mayor dificultad que un gran número de matas con pinchos que invaden la senda. Una vez en la base del comienzo de la cresta, seguimos los puntos rojos que nos guían hasta la cima. No tiene perdida.

El siguiente tramo cuenta con mucha roca suelta y una vez superado, alcanzamos la cresta propiamente dicha. Describimos una trayectoria en forma de “zig zag”, que nos ha permite superar las primera dificultades y llegar a la zona con más dificultad. Ganamos altura de forma muy rápida y desde ahí arriba las vistas empiezan a ser alucinantes. Las nubes no te dejan divisar todo lo que quisieras, pero resulta precioso todo lo que se puede ver alrededor. En nuestro camino por la cresta encontramos un par de dificultades. La primera es un pequeño tramo de “escalada” en el que nos ayudamos de una cadena que el año pasado no estaba. Poco después, otra pequeña trepada será necesaria. Ninguna de las dos entraña gran dificultad. En plena subida escuchamos los gritos de dos montañeros y el paso de seis cabras de monte descendiendo a toda velocidad. Enseguida, por una senda sencilla, alcanzamos la cima y allí nos encontramos con los dos montañeros citados que son de Valencia y con los que compartimos comida al lado la cima. Repetir lo de las vistas y el paso de nubes sin parar puede resultar cansino, pero resulta gratificante para la vista y el espíritu.

En vez de volver sobre nuestros pasos Vicente tiene preparada una sorpresa y decide seguir por la cresta de Bernia hasta el Portixol, por donde descendemos, superando un par de pasos complicados, que nos llevan a una pedrera por la que bajamos al camino que viene de las Casas de Bernia. En algún momento la adrenalida se dispara. El último tramo está lleno de matas y alguno que lleva pantalones cortos no lo pasa bien. Llegamos a una pista y la tomamos hacia la derecha en dirección al Forat. Llegamos a la Fuente de Bernia y cogemos un sendero que nace en unas escalinatas que hay al lado de la fuente. Emprendemos un fuerte y constante ascenso durante 1,5 km., que nos lleva hasta el citado Forat, un agujero excavado en la roca de forma natural, a través del cual salimos a la vertiente sur de la Sierra de Bernia, cadena montañosa muy escarpada, coronada por una esbelta cresta caliza. Allí nos encontramos con un gran número de senderistas dispuestos a atravesar la montaña de un lado a otro. El Forat de Bernia podría decirse que es el elemento más característico de la sierra. Tiene una longitud de unos 20 metros y un diámetro aproximado de 1 metro y atraviesa de parte a parte la cresta. El camino pasa por el interior de él, hay que pasar medio gateando para llegar al otro extremo donde nos encontraremos un precioso balcón sobre el Mediterráneo, pero las nubes no permiten ver el mar en esta ocasión.
Una vez sobrepasamos el Forat, seguimos por la base de la pared de la cresta en sentido ONO por un sendero que acaban de adecentar y que hace más fácil el camino a todos. En unos dos kilómetros llegamos a la bifurcación de la Font del Runar justo después de pasar una amplia pedrera. Un poco antes de una encina tremenda vemos llegar un helicóptero que viene a rescatar a un señor de San Vicente del Raspeig que se ha dañado un tobillo. La verdad que la subida del herido al helicóptero resulta un poco escalofriante.
Una vez en la bifurcación de la Font del Runar únicamente nos queda descender hasta Altea por el mismo camino de subida pero en sentido inverso: Font del Runar, Área recreativa, Les Revoltes, Depósito, Cadena y al coche. Ha sido una jornada fantástica. El Bernia te guarda siempre una sorpresa y la de ese día jamás la olvidaremos.

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